21 Un, dos, tres… ¡fuego!
- Un dos tres fuego… esto es un asunto serio.
- ¿Te ríes? ¿De qué? ¿De quién? ¿De mi? ¿Te parece gracioso? ¿El qué? ¿Mi traje?
Tío, tu tampoco estás hecho un dandy precisamente.
- ¿Dandy? Pero coño, ¿de donde sacas esas palabras? ¿Sigues yendo a esa iglesia de negros? Tío…
- Déjame vivir, tío. Aprendo, ellos me enseñan, me acercan a… no sé, tío. Es algo profundo.
- Más profundo que estas letras no creo. ¿De dónde las has sacado? ¡Apestan! Que estaban, ¿en una cloaca atrapadas entre un montón de ratas muertas y un saco de estiércol? Coño, menuda mierda.
- ¡Vete a tomar por culo!
Profundo, tío. Proooo-fuuun—dooo. Como el cráter del culo de un astronauta sin traje espacial perdido en la oscuro inmensidad de un agujero negro.
Profundo como las caries de mi muela del juicio.Prooo-fuuun-doooo.
- ¡Anda a la mierda! Pero, ¿qué coño te pasa hoy? Vamos a ensayar de una puta vez. ¡Rokanrol!
- ¿Rocanrol? A la mierda, paleto. El rock ha muerto, y con esto no nos vamos a comer nada.
Paso de tus mierdas de conciertos, de tus chupas de cuero, de la cerveza caliente y de tías con el pelo cardado. Paso del rock y de sus cadavéricos gurús. Quiero hacer pasta, dinero, choja, ¿me entiendes? Supera la lucha de clases, la actitud, y el hacer las cosas por pelotas.Si tengo que cantar lalalá y lo bonito que es tu pelo rubio, lo canto joder.
El rock ha muerto. Hacedle un bonito funeral que yo iré detrás consolando a sus viudas.¶
Prohibida toda reproducción total o parcial de este cuento sin consentimiento previo del autor.


